
Chenko
angocar@yahoo.com
¿Quién no se ha planteado alguna vez poner banda sonora a un libro, a una revista o a cualquier cosa que esté leyendo? Pues nosotros, ahora, te lo ponemos muy fácil. La BSO de la VULTURE de febrero se compone de la literatura de Chenko, que os presenta a través de nuestras páginas una original propuesta literaria que estamos seguros no os dejará indiferentes. Pon un poco de Super Tramp, algo de The Smiths, una pizca de Nirvana o quizá un apunte de AC/DC y, porqué no, algo de Sinatra. Si eres capaz de identificar las canciones, atrévete a adentrarte en estas historias. Este mes, con todos ustedes, en el escenario VULTURE, Chenko.
1. EL PRIMER PLANETA DE TU UNIVERSO. A los 14 años empecé a llevar un diario. Pensaba que cada día debía escribir en él algo interesante. Gracias a todos los hechos modificados, tergiversados o inventados que lo poblaban, se convirtió en el diario de alguien interesante, cosa que, evidentemente, yo no era. Hoy habría pasado por un blog decente que no distinguiera entre realidad y ficción.
2. ¿ERES UN AMANTE CORRESPONDIDO? Algunas veces recupero un texto antiguo que había abandonado y, al leerlo, me parece que lo ha escrito otro. Es como encontrar a una antigua novia y saborearla como si nunca hubiera sido nuestra. Por cierto, mi primera vez vino con el primer premio literario: las bases del concurso especificaban que sólo se podían presentar mujeres, así que convencí a una chica de mi clase para que firmara y se hiciera pasar por la autora del cuento. Luego nos enrollamos. Era el rey del mambo.
3. EL PLACER Y EL DOLOR Los dos existen y conviven sin grandes conflictos. No se suceden ni se excluyen. A veces incluso son difíciles de distinguir. Buscar el placer o el dolor es una pose o una cuestión de estética. Ninguno de los dos es evitable. Lo tengo bien estudiado con las lentejas que hace mi madre: el otro día me estaba comiendo un plato y cada cucharada me producía más placer que la anterior, y también más dolor porque estaba más cerca de ser la última.
4. TUS COLONIAS, UNGÜENTOS Y AFRODISIACOS. Hay todo un ritual: me casco mi gorra de escribir y me hago un buen té; enciendo varias luces indirectas, como de casa bien, y luego me coloco delante una foto de David Mamet mirándome fijamente. Añado una mesa, silla y ordenador, y en principio es todo lo que me hace falta. Ah, y tres palabras a no olvidar: inteligente, interesante, inteligible. Cualquier material es susceptible de ser trabajado, pero hay que saber cuándo llegas a un callejón sin salida. A mi me lo dice el aburrimiento.
5. SIGNOS, LENGUAJE, MIRADA UNIVERSAL. Siempre escribo sobre mí. Da igual que el personaje sea un músico negro de los años 50 o una bailarina del Bolshoi, es igual que la historia se desarrolle en Algete o en Bristol. Si sabéis mirar es a mí a quien veréis. Y no podría ser de otra manera: la forma en que cada uno vemos el mundo sólo dice algo sobre nosotros mismos, no sobre el mundo.
6. VENDE TU ALMA AL DIABLO. Creo que el lector de Vulture apreciará las referencias musicales de los textos. Acercaos a esa fuente y dejaros influir por lo que jamás habríais pensado valorar. Todos los relatos están basados en hechos reales que me han llegado de diferente forma. Están escritos para despertar la curiosidad por la canción que los titula, y los considero una nota a pie de página de éstas. La música siempre nos acompañó y merecía este pequeño homenaje.
7. ¿FUTURAS MISIONES PARA LA NAVE ESPACIAL? Un blog, un guión, una novela… sin esperanza y sin desesperar.
Su primer pensamiento matutino:
Ya llegará la noche, ya.
Esa imagen que podría pasarse horas (ad)mirando:
Cualquier retrato de Avedon o las marquesinas con anuncios de ropa interior.
Algo para hacer a cualquier hora:
Apagar el teléfono móvil
La primera vez que leyó un ejemplar de Vulture:
Hace un año, en el bar Galileo (o bar del Tito Toni)
La mejor película de su videoteca:
“En la ciudad”, de Cesc Gay.
Un ídolo:
Sólo me queda Mamet; a los demás me los cargué.
Un libro para releer:
“Las leyes”, de Connie Palmen.
Un sueño recurrente:
He soñado cinco veces con Mick Jagger.
Su tesoro más preciado:
Mis gafas.
Su merienda favorita:
Chocolate con pan (y hasta sin pan).