Artistas del mes

Eddie Bermúdez
heddiebb@gmail.com
eddiepoema.blogspot.com


Irene Grau

El poeta Eddie (J.Bermúdez) aúna en su persona todo lo que describe a un artista: creatividad, perseverancia y compromiso. Pero si algo caracteriza el trabajo de este joven creador es su capacidad para innovar y su carácter multidiscipliar, con el que intenta experimentar en el campo de lo visual vs textual. De momento ha publicado tres poemarios y ha participado en algunas antologías relacionadas con la poesía visual. Ha sido miembro de la Tertulia la Buhardilla, miembro fundador del grupo teatral "La bacanal del verso" y director y actor del grupo de performance poética "La orgía del palabrazo" en Valencia.
Hasta el 2008 trabaja en el proyecto pictórico DES-NUDANDO EL VERSO, junto a Julia Marqués, en un intento de unir poesía y pintura, además de realizar performances poéticas por todo el estado español.
En la actualidad, coordina las Jams Literarias de EL DORADO-ESPACIO MAE, los penúltimos jueves de cada mes, mientras explora nuevas experimentaciones dentro del campo de lo visual versus textual."


En este número de VULTURE te ofrecemos una selección de poemas del escritor Eddie Bermúdez (Barcelona, 1975) extraídos de sus poemarios “Estrato de Sílaba” (Ed. Rial, 2004), “Huesos de Luciérnaga” ( Ellago ediciones, 2005) y “ La Poema” ( Editorial COCÓ,Valencia, 2008). Con estos poemas, Eddie Bermúdez intenta asomarse a la conciencia de los lectores de una manera literaria. El Objetivo:una lucha constante en pro de la Poesía. Esperamos que os gusten. Ver revista online

El primer planeta de tu universo
El primer poema no lo recuerdo –o miento vilmente y en verdad recuerdo que fue un poema sobre una dama victoriana que tocaba con sus pies las hojas de un sauce, balanceándose en un columpio-. A los diez u once años, empiezo a garabatear poemas de amor, típicos de la infancia o de una adolescencia venidera. Más tarde las primeras lecturas – Kierkegaard, William Blake, los románticos ingleses- hacen que mis ideas preestablecidas empiecen a tambalearse. Así, la religión y la pérdida de un Dios comienza a esgrimirse como los temas principales de esa necesidad de cuestionar, de buscar respuestas, en definitiva, de escribir.

¿Eres un amante correspondido?
Desde muy pronto tuve la necesidad de mostrar lo que hacía, de difundir y defender la poesía, por lo que empecé a autoeditarme mis fanzines, revistas de poesía, que iba distribuyendo por pubs, facultades de Valencia. Pienso que la perseverancia hace que cada uno sepa porqué luchar. Decidí que mi lucha era que la gente leyese Poesía, hacer llegar la Poesía a cuanta más gente mejor.
El premio Sargantas de la Villa de Chiva, posibilitó mi primer libro publicado de una manera en la que yo no tenía nada que ver con su distribución, ni con esa parte de “patearme” las calles haciendo llegar la poesía de una manera más humana a la gente, pero eso lo reemplacé por las actuaciones poéticas –performances- en las que llevaba la palabra directamente a la gente. Más tarde la confianza de Ediciones Ellago al publicarme Huesos de Luciérnaga (en palabras de Francisco Villegas, me publicaba porque sabía que era Poeta, y siempre lo sería). Y actualmente Cocó Editorial haciendo una sitio a LA POEMA, posibilitan que mi lucha siga.

El placer y el dolor…
Creo que van eternamente unidos: el placer de escribir, y el dolor porque hace meses que no escribes una línea. Mi poesía habla de eso: de escribir y de la imposibilidad de hacerlo. Creo que cuando necesitas la poesía, cuando eres un enfermo de poesía, cuando necesitas escribir porque es vital para tu existencia, todo gira en torno a esto. Y lo que más cobra importancia en tu vida es crear, por lo que la ausencia de escribir, pintar, supone una preocupación, que sé, más tarde –con tiempo- se convertirá en Escritura.

Tus colonias, ungüentos y afrodisíacos
Tanto escribir, como leer –que creo que es algo que forma parte del trabajo de escritor- es una tarea solitaria, individual. Otra cosa son las presentaciones o actos en los que llevas la poesía a los demás, pero es sólo un eslabón más de la cadena que acaba en la soledad reconfortante de tu rincón, ése en el que somos nosotros mismos y nos envolvemos o enfrentamos al Libro.
Cuando se es consciente de la necesidad de escribir, de crear, la preparación es algo innato, algo que está eternamente ligado y que ha de hacerse, esto es, visitar exposiciones, leer a diestro y siniestro, asistir a recitales, en definitiva, “documentar” tu escritura con todo aquello que te rodea y te hace vivir.
Lo especial, lo sublime, viene cuando después de roerte por dentro lo que quieres decir, encuentras el vehículo para hacerlo, la forma de decírselo a los demás, ya sea por medio de la escritura, de la pintura, de las performances, a fin de cuentas, poder hacerte oír, leer o mirar: sentir.

Signos, lenguaje, mirada universal.
Lo que intento expresar con mi obra es una preocupación por la poesía, partiendo de la poesía misma, es decir, creo, que en un principio tenemos que preocuparnos por lo que acota el poema, aquello que lo apresa o lo libera, entablar una discusión sobre sus márgenes, sus silencios vacíos entre versos, su significar. Partir del poema mismo, como único espacio dónde se puede hablar de la necesidad de la Poesía, de preguntarse quiénes somos y qué hacemos aquí.
En definitiva buscar una forma dónde cuestionarnos Todo, dónde expresarnos, hacernos oír, y no convertirnos en hombres grises, cuya única preocupación es la televisión, el fútbol de los domingos, etc.
Estar en lucha constante.

Vende tu alma al diablo.
Lo novedoso de mi escritura es la escritura misma. El lector tiene ante sí, un poeta más que lucha por y para la poesía. De su mano está entrar en la Vida de ese poeta más, de desnudarlo, de compartir con él sus preocupaciones, su silencio, y habitar su abismo. De su mano está entrar en su soledad y acompañarlo en este viaje llamado Vida.
Con los poemas de Estrato de Sílaba, Huesos de Luciérnaga y La Poema intento asomarme a las conciencias de los que leen, intento mostrarme y mostrar quién y qué soy: Poeta.
De su mano está, entrar o quedarse en el Umbral.

¿Futuras misiones para la nave espacial?
Seguir, seguir creando y haciéndome oír. Los proyectos más próximos son dedicar más tiempo a la parte plástica de mi producción. Empezar una serie de exposiciones mostrando la poesía desde otras formas de expresarla, por medio de collages, polipoesía, performances poéticas, esculturas, etc. Aprovechar que en mi vuelta a Valencia, parece que se está abriendo una nueva vía y dando importancia a las artes, a la cultura y que hay gente que se preocupa por ello, y no sólo por las fallas, la fórmula I, las paellas y las flores del puente de Calatrava.

KALASNIKOF



Su primer pensamiento matutino:Vale, céntrate: unos cafés y a empezar!!
Esa imagen (un cuadro/fotografía/póster/mural/cartel/imagen) que podría pasarse horas (ad)mirando:Caminante sobre el Mar Nebuloso de Caspar David Friedrich, o cualquiera de las postales de R. Magritte que adornan los cantos de mis estanterías.
Algo para hacer a cualquier hora: Leer un poema o dos. Coger un libro cualquiera y leer una página.
La primera vez que leyó un ejemplar de Vulture (¿cómo cayó en sus manos?): Creo recordar que fue en el pub El Asesino. Más tarde la volví a encontrar en el bar el Horiginal, cuando vivía en Barcelona. Me llevé una grata sorpresa al saber que podía encontrarlo allí también. Los guardo todos celosamente, y forman parte de mi fetichismo por los libros, recortes de prensa, postales, etc.
La mejor película de su videoteca: EL CIELO SOBRE BERLÍN de Wim Wenders
Un ídolo: Elegir uno siempre supone negar a los otros o menospreciarlos. Hoy por ejemplo es Nick Cave –que me acompaña en el inicio del día- y Paul Celan, que es el primer poema que ha caído en mis manos esta mañana.
Un libro para releer: Todos. Hay que volver al Libro. Toda la poesía ha de hacernos volver al poema.
Uno para hoy: RAYUELA de Julio Cortázar.
Un sueño recurrente: Que todo esto ha sido un sueño, y la vida es más sencilla de vivir.
Su tesoro más preciado: Mis libros
Su merienda favorita: No suelo merendar. Tengo horarios extraños. La hora de la merienda es mi hora de la comida.